FlowTech CHT Boquilla de alto flujo para impresión 3D
El cobre conduce el calor notablemente mejor que el latón y mantiene estable la temperatura de fusión incluso con un caudal elevado. El cobre puro es blando, por eso estas boquillas llevan un recubrimiento de níquel o cromo. Al comprar, hay que tener en cuenta el sistema de rosca, el diámetro del orificio y la potencia de calentamiento del hotend.
Conductividad térmica en la práctica
El cobre conduce el calor aproximadamente entre tres y cuatro veces mejor que el latón: unos 380 a 400 W/(m·K), frente a unos 110 a 125 W/(m·K), según la aleación. Con un avance rápido, la temperatura en la punta disminuye menos y el material fundido permanece más uniforme. La ventaja se aprecia cuando el latón alcanza sus límites: con caudales volumétricos elevados y temperaturas objetivo altas.
Para qué sirve el recubrimiento
El níquel reduce la adherencia en la punta. El material que sale tiende a desprenderse, lo que con filamentos pegajosos como el PETG significa menos suciedad y menos formación de gotas. La capa es fina: los materiales de relleno abrasivos la desgastan y dejan expuesto el cobre blando.
Cuándo compensa el sobreprecio
Con ABS, ASA, PC y PA a temperaturas de boquilla elevadas, así como con piezas grandes y una sección de extrusión gruesa. Para filamentos de fibra de carbono y fibra de vidrio, en cambio, conviene utilizar una boquilla de acero endurecido en el hotend.
Orificios pequeños
Con diámetros de 0,2 y 0,25 mm, el cobre aporta poco caudal adicional. Sin embargo, la temperatura más uniforme en la punta reduce las interrupciones en trazados muy finos.