Grabador láser LaserPecker LP5 Fiber + diodo
Los láseres de fibra funcionan a unos 1064 nm y marcan el metal directamente, sin aerosol de marcado. Los dispositivos se diferencian por la fuente (estándar o MOPA) y por la potencia. Algunos dispositivos incorporan además una fuente de diodo para madera y acrílico.
Qué cambia con los 1064 nm
Los metales absorben esta longitud de onda mucho mejor que la luz azul de un láser de diodo. El acero inoxidable, el aluminio y el latón se pueden recocer y eliminar con ella; las superficies anodizadas quedan expuestas en un tono claro. En cambio, la madera y el acrílico transparente apenas reaccionan, por lo que hace falta una segunda fuente en el dispositivo.
Fuente MOPA o estándar
En las fuentes MOPA, la duración del pulso se puede ajustar. Esto permite realizar marcados en color sobre acero inoxidable y grabar suavemente chapas finas que se deformarían con una duración de pulso fija. Las fuentes estándar tienen una duración de pulso fija y sirven para el recocido y la eliminación de material.
Galvo en lugar de pórtico
El haz se desvía mediante dos espejos móviles, no mediante un eje desplazable. Esto permite alcanzar velocidades de marcado muy altas en un campo limitado. Las piezas más grandes se procesan campo por campo, y las redondas, mediante un eje giratorio.
Protección durante el funcionamiento
El haz de 1064 nm es invisible y llega a la retina sin atenuación. Se debe trabajar en una carcasa cerrada o con gafas de protección del nivel de protección indicado para ese rango de longitudes de onda. Al eliminar material del metal se genera polvo fino, que debe extraerse.