Boquilla Micro Swiss recubierta para Creality K1, K1 Max, CR-M4
Las boquillas de latón son el estándar en la impresión FDM porque el latón conduce el calor rápidamente y se puede pulir hasta lograr una superficie lisa. Al comprar, hay que tener en cuenta la conexión y el diseño del hotend, así como el diámetro del orificio, que figura en cada producto. Los filamentos abrasivos son la razón para no elegir latón en estos casos.
Elegir el diámetro
0,2 mm ofrece detalles finos, pero requiere más tiempo de impresión y se obstruye con mayor rapidez. 0,4 mm es el estándar de fábrica y cubre la mayoría de las impresiones. 0,6 y 0,8 mm reducen notablemente el tiempo de impresión y permiten líneas de pared más gruesas, aunque se pierde nitidez en los bordes. Regla general para la altura de capa: como máximo, el 75 % del diámetro de la boquilla.
Comprobar la rosca y el diseño
V6 con rosca M6 es el estándar más extendido en los hotends con sistema Bowden y de accionamiento directo. Modelos como Creality K1 y CR-M4 utilizan cuerpos de boquilla diferentes, con el heatbreak integrado. La boquilla debe ser compatible con el hotend; comprobar únicamente la medida de la rosca no es suficiente.
Boquillas CHT
En estas boquillas, un inserto divide el material fundido en varios canales en el interior. Una mayor cantidad de material entra en contacto con la pared caliente, lo que aumenta el caudal a la misma temperatura. Para impresiones rápidas con boquillas de 0,6 mm o más, esto aporta más ventajas que aumentar la temperatura de la boquilla.
Cuándo el latón llega a su límite
El latón es blando. Los filamentos con carbono, fibra de vidrio o partículas metálicas ensanchan la salida tras usar unos pocos cientos de gramos, al igual que los filamentos fosforescentes con aluminato de estroncio.