Estaciones para lavar y poscurar impresiones de resina: un recipiente con agitador para alcohol isopropílico o resina lavable con agua, y una cámara UV con plato giratorio. Se diferencian por la altura de la cesta y el volumen del recipiente, es decir, por el tamaño que pueden alcanzar las piezas del propio impresor.
Lavado
Las piezas recién impresas están cubiertas de resina sin polimerizar. El agitador mueve el líquido por cavidades y estructuras de soporte a las que no llega un pincel. Lo habitual son unos minutos; lavar durante más tiempo del necesario reblandece las paredes finas y hace que los detalles delicados se hinchen.
Secado antes del curado
Entre el lavado y la cámara UV debe realizarse una fase de secado. Si queda alcohol isopropílico en la superficie, la capa inferior se cura con un aspecto lechoso y pegajoso. Por lo general, basta con aire comprimido o dejar escurrir durante diez minutos.
Curado con moderación
La cámara ilumina con una longitud de onda de 405 nm y el plato giratorio garantiza que todas las caras reciban luz. Una exposición breve y uniforme es más eficaz que una prolongada: las piezas sobrecuradas se vuelven quebradizas, y las resinas claras y transparentes amarillean visiblemente.
Ajustar el tamaño de construcción
Las variantes Max y Plus admiten piezas de impresoras de gran formato, mientras que los dispositivos compactos están diseñados para plataformas de construcción más pequeñas. Lo determinante es la altura del componente más grande junto con la plataforma, no la superficie de la base.
Manipulación del alcohol isopropílico
Mantén la tapa cerrada, ventila la habitación y usa guantes de nitrilo. El alcohol isopropílico saturado puede flocularse y filtrarse bajo luz UV; después vuelve a ser reutilizable.