Purificadores de aire y filtros de humo para puestos de trabajo con láser y CNC. Extraen el humo del área de trabajo y lo retienen en el carbón activado durante el funcionamiento en recirculación, en lugar de conducirlo por la ventana. Lo decisivo es la capacidad de extracción, la estructura del filtro y si el equipo puede conectarse a la carcasa de tu láser.
Recirculación o extracción al exterior
Una conducción de extracción al exterior es la solución más eficaz y no cuesta nada aparte de una manguera y un pasamuros para la ventana. Un purificador de recirculación es la alternativa cuando esto no es posible: hace pasar el aire por un prefiltro, un filtro de partículas y carbón activado, y lo devuelve a la habitación. El carbón activado retiene los olores y las sustancias volátiles, mientras que el filtro de partículas retiene las partículas. Solo la combinación de ambos ofrece una cadena de filtrado completa.
Potencia adecuada para la máquina
La capacidad de extracción se indica en metros cúbicos por hora. Debe adaptarse al tamaño del área de trabajo y al material: el acrílico y la madera pintada generan mucho más humo que el contrachapado sin tratar. Un equipo demasiado débil no extrae el humo, sino que lo distribuye.
Los filtros son consumibles
El carbón activado se satura. El cambio depende de las horas de funcionamiento y del material, no del calendario. Que el olor vuelva a percibirse en la habitación es una señal tardía. Antes de comprar, comprueba si hay filtros de repuesto para el modelo y cuánto cuestan.
Conexión
Los diámetros de las mangueras y las boquillas varían según el fabricante. Un purificador no es compatible automáticamente con cualquier carcasa de láser; la indicación del modelo en el título del producto es la información vinculante.