Limpiadores ultrasónicos de acero inoxidable, con y sin calefacción. En la impresión 3D limpian boquillas y objetos de resina curada. La elección se basa en el volumen de la cuba: debe ser mayor que la pieza más grande junto con la cesta, porque una pieza apoyada interfiere con el sonido.
Tamaño de la cuba
Las cubas pequeñas, de unos 3 litros, admiten boquillas, tornillos y piezas pequeñas individuales. A partir de unos 6 a 10 litros caben conjuntos completos y objetos más grandes. La cesta mantiene la pieza alejada del fondo de la cuba, donde el sonido actúa con mayor intensidad y puede dejar las superficies mates.
Calefacción
Un baño a unos 40–50 °C disuelve la grasa y los residuos más rápido que el agua fría. La calefacción necesita tiempo para alcanzar la temperatura, por lo que se enciende antes de introducir las piezas.
El alcohol isopropílico no debe ponerse en la cuba
El limpiador funciona con agua y un aditivo de limpieza. El alcohol es inflamable y deteriora las juntas. Por eso, las piezas de resina se introducen en un recipiente cerrado de vidrio o acero inoxidable, que se coloca en el baño de agua; los ultrasonidos se transmiten a través de la pared del recipiente.
Materiales y tiempo de funcionamiento
El latón y el acero toleran el baño. Las superficies anodizadas y pintadas se vuelven mates con tiempos de funcionamiento prolongados. Los rodamientos con grasa deben mantenerse fuera, porque el sonido arrastra el lubricante. Lo recomendable son ciclos cortos con una inspección visual entre ellos.