Impresoras FDM e impresoras de resina dentro de un presupuesto que hoy permite adquirir máquinas CoreXY cerradas y volúmenes de impresión de 200 mm o más. La primera línea divisoria es la tecnología: filamento o resina. Después importan el volumen de impresión y si el dispositivo tiene una carcasa cerrada.
Filamento o resina
Las máquinas FDM funden filamento de plástico y fabrican con él piezas y carcasas resistentes. Son fáciles de usar y no requieren productos químicos. Las impresoras de resina funcionan con tecnología MSLA a 405 nm, reproducen detalles más finos y se utilizan para miniaturas y modelos. En este caso, el trabajo se traslada a la fase posterior: es obligatorio lavar las piezas con alcohol isopropílico y curarlas con luz ultravioleta, además de usar guantes y disponer de ventilación.
Elegir un volumen de impresión realista
Los datos de esta selección van desde unos 100 mm de longitud por lado hasta más de 400 mm. Un volumen de impresión grande requiere más tiempo de calentamiento, espacio y electricidad, mientras que la mayoría de las impresiones en la práctica no superan los 200 mm. Quien solo necesita piezas grandes ocasionalmente suele dividirlas de forma más económica y pegarlas después.
Cinemática y velocidad
Las máquinas CoreXY solo mueven el cabezal de impresión en los ejes X e Y; la cama se desplaza exclusivamente hacia abajo. Esto permite aceleraciones más altas que el diseño cartesiano, en el que la cama se mueve hacia delante y hacia atrás con la pieza. Las impresoras Delta son altas y estrechas, y trabajan con rapidez en piezas cilíndricas.
Abierta o cerrada
Los dispositivos abiertos son totalmente suficientes para PLA y PETG. El ABS y el ASA se contraen al enfriarse y se despegan de la cama debido a las corrientes de aire; para estos materiales hace falta una carcasa.