Modelos actuales de todo tipo de tecnologías: impresoras FDM abiertas y cerradas con cinemática CoreXY, equipos de resina LCD y sistemas de gran formato, hasta llegar a la extrusión de pellets. La selección comienza por la tecnología; después siguen el volumen de impresión y el diseño.
FDM o resina
Los equipos FDM depositan filamento fundido en capas y producen piezas resistentes con bajos costes de material. Las impresoras de resina LCD curan la resina capa a capa con luz UV, reproducen la geometría fina con mayor nitidez y requieren lavado, poscurado y equipo de protección.
Cinemática
CoreXY mueve el cabezal de impresión en el plano mediante dos motores; la masa en movimiento se mantiene reducida y permite una aceleración elevada. Si, en cambio, la base de impresión se desplaza en el eje Y, las piezas altas oscilan al aumentar la velocidad, lo que se manifiesta como un patrón ondulado en la pared.
Abierta o cerrada
Una carcasa cerrada mantiene el calor del proceso dentro del volumen de impresión. Solo así es posible imprimir materiales con una elevada contracción, como ABS o ASA, a mayores alturas sin que las capas se desgarren. Para PLA y PETG basta con un bastidor abierto.
Volumen de impresión
Los niveles de filtrado se dividen en volúmenes con una longitud de arista a partir de 100, 200 y 300 mm. El volumen de impresión también influye en el tiempo de calentamiento y en si es necesario dividir y pegar las piezas.
Gran formato y pellets
Los sistemas que procesan granza de plástico en lugar de filamento alcanzan volúmenes de producción considerablemente mayores, con costes de material más bajos por kilogramo. Se dimensionan según el tamaño de la pieza y el caudal de material, no según la velocidad de impresión indicada en la ficha técnica.