La campaña de verano reúne dispositivos y consumibles del catálogo actual: impresoras FDM y de resina, láseres de diodo con accesorios, escáneres 3D, filamento y secadores de filamento. La forma más rápida de recorrer la lista es utilizar los filtros de tecnología y volumen de impresión.
Impresoras: volumen de impresión y carcasa
Los dispositivos FDM abiertos son suficientes para PLA y PETG. En cuanto se quiera imprimir ABS o ASA, hace falta una carcasa cerrada, porque las corrientes de aire despegan las esquinas de la cama. Las impresoras de resina con pantalla de 405 nm ofrecen una resolución más fina, pero requieren lavar y poscurar las piezas como pasos fijos después de cada impresión.
Láser: la potencia determina el corte
Lo indicado es la potencia óptica de salida. Entre 5 y 10 W permiten grabar madera, cuero y superficies revestidas con precisión. A partir de 20 W se puede cortar contrachapado fino en una sola pasada; a partir de 40 W, materiales proporcionalmente más gruesos. Para el grabado puro, una mayor potencia aporta poco: ahí lo importante es el enfoque. En cualquier caso, se necesitan extracción y gafas de protección adecuadas a la longitud de onda.
Humedad en verano
El aire caliente contiene más agua que el frío. El PETG, el TPU y el nailon la absorben y después imprimen con chasquidos audibles y una superficie rugosa. Un secador de filamento soluciona el problema en pocas horas.
Planificar también las piezas pequeñas
Los adhesivos para evitar que se despeguen las esquinas y el isopropanol para limpiar la resina son consumibles que se agotan más rápido de lo previsto.