Las impresoras de resina exponen la resina líquida por capas y logran detalles más finos de los que puede depositar una boquilla. El nivel de detalle depende del tamaño de píxel del panel, mientras que el tamaño de las piezas depende del volumen de impresión. Después de imprimir, hay que lavar y poscurar las piezas; los guantes y la ventilación son imprescindibles.
Exposición
Las impresoras MSLA utilizan una máscara sobre una pantalla LCD y exponen toda la capa de una sola vez. El tiempo de impresión depende de la altura de la pieza, no del número de piezas en la plataforma. Los equipos DLP proyectan la imagen mediante un chip de espejos, lo que evita que el panel sea una pieza de desgaste, aunque normalmente limita el volumen de impresión.
Resolución
El tamaño de píxel se obtiene a partir de la superficie del panel y su entramado. Un panel 16K de gran superficie puede ofrecer una resolución más baja que un panel 8K de menor tamaño. La altura de capa suele situarse entre 0,02 y 0,05 mm.
Posprocesado
Las piezas impresas quedan cubiertas de resina. Se limpian con alcohol isopropílico o, en el caso de las resinas lavables con agua, con agua, y después se poscuran bajo luz de 405 nm. Solo entonces alcanzan su resistencia final. La resina sin curar irrita la piel y las vías respiratorias. Los guantes de nitrilo y la ventilación son obligatorios.
Piezas de desgaste
La película de FEP o nFEP de la cuba de resina se vuelve opaca y se raya, mientras que la pantalla LCD envejece con la exposición continua. Ambos componentes deben sustituirse de forma periódica.
Aplicaciones
Las miniaturas y los modelos maestros de joyería aprovechan la alta resolución. Para piezas técnicas existen resinas más tenaces, pero no alcanzan la resistencia de piezas impresas en PETG o nailon.
Fabricantes
Elegoo y Anycubic cubren las gamas de iniciación y media con paneles grandes. Creality ofrece equipos junto con accesorios de limpieza. Raise3D y PioCreat están orientadas a aplicaciones profesionales.